Aplicaciones made in Santa Fe: el desarrollo al alcance de la mano

Tecnología 27 de septiembre Por
Tres herramientas informáticas pensadas en y para Santa Fe dan cuenta del “fenómeno app” local, una arista de la ciudad que se impone como una plaza sostenida para el desarrollo informático en la región y el mundo.
CEJAS_IMG304_fmt

Desde que Steve Jobs creó la primera computadora Apple en su garage de Los Altos, California, la llamada “programación de garaje” se convirtió en un sueño recurrente entre los informáticos que también germina en Santa Fe. Más allá de las edades y con diferentes herramientas, un sinfín de santafesinos crean aplicaciones y las ofrecen en el mercado virtual.

Un organizador de torneos de Padel, pasando por un sitio de reservas en restaurantes y hasta una aplicación que explica qué colectivos tomar para ir a cualquier dirección en Santa Fe, Sauce Viejo, Santo Tomé y Rincón son sólo tres de las miles de aplicaciones para celulares que se crearon en nuestra ciudad. “El desarrollo de aplicaciones móviles constituye un fenómeno tecnológico de alto impacto social y cultural, de masificación indiscutida”. Así opina el Ing. Claudio José Bracalenti al “fenómeno app” que se expande y crece también en la ciudad. Este docente universitario, titular de la cátedra Proyecto Final de la carrera de Ingeniería en Sistemas de la Universidad Tecnológica Nacional de Santa Fe, lo explica con un análisis exhaustivo de realidad global que potencia la comunicación con la informática.

De la mano de Internet y de grandes servidores corporativos que procesan la información como Google, por ejemplo, cada vez es menos necesario que los teléfonos sean poderosos porque las herramientas diarias que se utilizan no residen en el teléfono, sino que lo conectan con esos grandes servidores que realizan el trabajo. Por ejemplo, los comandos de voz: al decirle al celular “llamá a Pedro”, la voz viaja hasta a Google, que la procesa y devuelve la orden al celular. “Eso significa que no hace falta que los smartphones sean tan potentes como antes, las cosas importantes se hacen afuera”, aclaró.

La razón por la cual cada vez más santafesinos crean aplicaciones para celulares, muchas veces gratuitas, para Bracalenti es una sola: “La pc está muriendo y el teléfono se transforma, de a poco, en la computadora de cada uno. La computación, tal como la concebimos, tiende a desaparecer porque el usuario se está acostumbrando a procesar sus datos en teléfonos inteligentes”, explicó. En este marco, hay quienes trabajan para otros, a distancia mediante la computadora, y otros que eligen crear aplicaciones como herramientas diarias, incluso para ellos mismos.

SERVICIO

Como proyecto final de su carrera de Ingeniería en Sistemas, Leonardo Puglisi y Constanza Quaglia crearon “Cómo voy”, una aplicación que indica qué línea de colectivo tomar para llegar de un lugar a otro de la ciudad.

El motor inicial fue ayudar a los estudiantes que llegan a la ciudad para cursar sus estudios. “Vimos que había aplicaciones y páginas de otras ciudades que funcionaban con un sistema similar y pensamos que sería muy útil en Santa Fe por la cantidad de estudiantes que llegan cada año”, contó Constanza. La aplicación es gratuita: puede hallarse en Google Play, donde sumó 5.000 descargas en cuatro meses. La consulta también puede hacerse por navegador web en www.comovoy.com.ar. “Lo pensamos como un servicio a la comunidad”, contó Quaglia, quien ya idea nuevos desarrollos como salida laboral próxima.

SISTEMA DE RESERVAS

Cansado de salir a cenar y no encontrar lugar, hace un año Lucas Nuzzo creó un sitio donde hacer reservas para restaurantes en Santa Fe. El emprendimiento nació como una página web responsive -que se adapta a la pantalla de celulares- y hoy se prepara para convertirse también en aplicación. “Cuando hicimos la página vimos la limitación de que la mayoría de la gente usa más el celular, algo que se convirtió en una barrera para nosotros”, contó Nuzzo.

El proyecto se desarrolló por etapas. “La idea fue generar un sistema de recomendaciones de lugares gastronómicos en Santa Fe: que los usuarios recibieran las recomendaciones de amigos y conocidos con gustos parecidos para elegir dónde cenar”, contó el ingeniero. Así, la primera etapa es la que puede verse on line: un sistema de reservas. “Está en una etapa experimental, el hecho de que sea a pulmón dificultó los contactos con los restaurantes”, detalló Nuzzo. Hoy su base de datos son 40 propuestas gastronómicas santafesinas, y la interacción que generan unos 2.000 usuarios: “La aplicación permitirá expandir el uso porque será más fácil para el usuario”.

TORNEOS DE PADEL

Gerardo Perlo llena sus días de cables y comunicaciones, en una empresa nacional de telecomunicaciones con sede en Santa Fe. Papá de tres nenes, al hallar la paleta de Padel decidió volver al deporte de su adolescencia y a su partido semanal sumó clases y hasta competencias en torneos. “Como la organización se hacía en papel, de manera tediosa, pensé en desarrollar una herramienta informática que al terminar cada partido te indique con quién te tocaba jugar, dónde y cuándo”, explicó Perlo. Ese hobbie fue el puntapié inicial de una aplicación que articula canchas, jugadores y puntaje en un organizador de torneos de Padel.

El desarrollo comenzó hace 3 años y se perfecciona con el uso. Con la recomendación boca a boca, la aplicación se utiliza para organizar torneos en 50 complejos de 7 provincias, y con una base que supera los 10 mil jugadores. El crecimiento de la aplicación sorprendió a su creador, quien evalúa dejar el modelo unipersonal para sumar la colaboración de otras personas. “No soy desarrollador ni desarrollo para terceros, ni estoy tan actualizado como un chico de 21 en pleno auge... al lado de ellos soy un precámbico, pero con lo que tengo me sirve y funciona, ése es mi paradigma”, destacó.

missing image file

Del hobbie al negocio. Gerardo Perlo creó una herramienta para facilitar torneos de Padel para ayudar a un amigo y hoy 10 mil usuarios la utilizan en 7 provincias.

“El desarrollo de aplicaciones móviles constituye un fenómeno tecnológico de alto impacto social y cultural, de masificación indiscutida”.

Desarrollo de exportación

En tiempos globales, en que las distancias no existen, estar en Santa Fe es tan bueno como estar en cualquier otro lugar. “E incluso mejor, porque la demanda de programación argentina es altísima, y en el interior aún más porque es más barato”, analizó Bracalenti, titular de la cátedra Proyecto Final de la carrera de Ingeniería en Sistemas de la Universidad Tecnológica Nacional de Santa Fe. A sus ojos, la ciudad se impone como una plaza tan interesante como cualquier otra urbe.

“Santa Fe es una plaza sostenida: es firme y va más allá de una aplicación, siempre aparece algo nuevo”. De la mano de dos universidades e institutos privados que instruyen en ingeniería e informática, la ciudad se erige como una plaza interesante en el mundo de los desarrollos informáticos. “Nunca deja de haber trabajo y es algo firme, hay gran demanda de trabajo para la plaza santafesina y para otras en el exterior” observó, y detalló algunos casos: “Estoy en contacto con estudiantes a punto de recibirse y una buena parte de ellos está trabajando para el exterior. Hay desarrollos que se hacen para grandes firmas extranjeras, a distancia, para Francia, España y los Estados Unidos e incluso Nairobi o Bruselas. Esto llegó para quedarse”, destacó el ingeniero.

Te puede interesar